Estructura y propiedad
4 preguntas-
Compras una habitación de hotel con su propia identificación catastral, que se escritura a tu nombre ante notario e inscribe en el Registro de la Propiedad del país donde se ubica el hotel. Eres el propietario. No es una participación en un fondo, no es un derecho de uso, no es un timeshare: es un activo inmobiliario tuyo, transmisible y heredable.
Pero no compras metros cuadrados parados. Compras una unidad productiva dentro de un hotel operado por una cadena internacional, que se encarga de todo: gestión, personal, comercialización, mantenimiento. Tú no administras nada. Los costes operativos se descuentan antes de tu liquidación, sin desembolsos adicionales por tu parte. Inversión totalmente pasiva.
Y a diferencia de cualquier compra inmobiliaria convencional, tu habitación tiene su rentabilidad comprometida por contrato desde el día que firmas.
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Te paga One Trade S.A., que asume esa obligación directamente contigo en el contrato de compraventa. No es una estimación de mercado ni una proyección de ocupación: es una obligación de pago exigible, con importe y calendario definidos.
La cadena hotelera internacional opera el hotel bajo contrato de gestión y es quien genera los ingresos de explotación. Tu compromiso de rentabilidad, en cambio, lo asume One Trade, con independencia de lo que rinda el hotel en un periodo concreto.
Y tienes un respaldo que no depende de nadie: el inmueble es tuyo. Titularidad plena, transmisible y heredable, con independencia de cómo evolucione el contrato de explotación.
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Hasta que el edificio se somete al régimen de propiedad horizontal, la titularidad registral corresponde a la sociedad promotora del proyecto. A partir de ahí, el inmueble se divide en unidades independientes y tu habitación obtiene su propia identificación catastral, que se escritura a tu nombre junto con su cuota de participación en zonas comunes.
Desde ese momento eres propietario registral de pleno derecho: puedes venderla, cederla o transmitirla por herencia sin autorización de la promotora.
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Tú firmas dos documentos, y solo dos.
Al invertir: el contrato de compraventa con One Trade S.A., firmado digitalmente con validez legal plena. Ahí queda recogido todo: la habitación concreta que compras, el precio, el 8% anual y las condiciones de liquidación.
Al completarse la división del edificio: la escritura pública ante notario, que inscribe la habitación a tu nombre en el Registro de la Propiedad con su cuota de participación en zonas comunes. Desde ese momento eres propietario registral de pleno derecho.
Lo demás lo firma One Trade. El contrato de gestión con la cadena hotelera, el que regula estándares de marca, operación, personal y mantenimiento, es un acuerdo entre One Trade y el operador. Tú no asumes ninguna obligación operativa frente a la cadena, ni respondes de sus exigencias, ni tienes que negociar nada con ellos. Compras el activo y cobras. Del negocio se ocupan otros.